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febrero 13, 2020 3 minutos de lectura

¿Que son los hilos tensores?

Los hilos tensores faciales, conocidos también como “Hilos PDO” o “hilos mágicos” son una potente herramienta de medicina estética que ha conocido un fuerte desarrollo en los últimos años a nivel mundial.

Son hilos de polidioxanona (PDO), un material empleado con frecuencia en las suturas de cirugía cardíaca, ya que potencia la cohesión de las células. Este material es totalmente compatible y reabsorbible por el organismo, sin producir ningún tipo de alergia.

Estos hilos tensores se presentan en forma de finas hebras, y existen en diferentes tipos:

  • Hilos tensores monofilamento, de una sola hebra e indicados especialmente para el ovalo de la mandíbula y la papada.
  • Hilos tensores multifilamento, de mayor grosor y formado por varias hebras, consiguiendo un efecto relleno muy natural, especialmente para tratar arrugas de expresión en las comisuras labiales.
  • Hilos espiculados o adentados, en hebras dentadas que permiten un mayor agarre de la piel, siendo la mejor opción para zonas con mayor flacidez como las mejillas, mandíbula y cuello.

¿Para qué sirven los hilos tensores?

El objetivo de estos hilos es crear cierta tensión para recolocar la piel que se ha descolgado debido al paso del tiempo. De esta manera se consigue devolver a la piel un aspecto mucho más terso y firme levantando los tejidos faciales.

A nivel subcutáneo, la polidioxanona (PDO) estimula la producción de colágeno y elastina alrededor del hilo insertado gracias a su efecto tensor. Se consigue un efecto lifting, disminuyendo la flacidez y recuperando la elasticidad y firmeza de la piel.

La piel estará más oxigenada, tersa y luminosa, revitalizando los tejidos y frenando el envejecimiento facial.

Estas características de los hilos polidioxanona lo hacen ser un tratamiento de rejuvenecimiento facial perfecto para:

  • eliminar las arrugas de expresión
  • reducir las arrugas de la frente
  • elevar las mejillas caídas
  • elevar las cejas
  • reafirmar el cuello y la papada
  • mejorar el aspecto del mentón

Al ser una técnica que no produce ningún tipo de alergia y apenas tener contraindicaciones, se puede aplicar junto a otros tratamientos como la radiofrecuencia facial, estimulando de este modo la formación de colágeno y elastina.

¿Cómo se realiza la técnica de los hilos tensores?

En primer lugar, el médico estético debe realizar una valoración de cada paciente para estudiar las zonas del rostro que deben ser tensadas. Hay que tener en cuenta que en pacientes con mucha flacidez o con pieles muy arrugadas pueden no conseguir el objetivo que buscan.

Después de limpiar la piel se aplica una crema anestésica. A través de una finísima aguja se insertan los hilos a nivel subcutáneo en la zona tratada.

Este proceso dura aproximadamente unos 30 minutos y se puede volver a la rutina habitual de forma inmediata, tomando algunas precauciones.

  • Tomar la medicación prescrita y aplicar frío en la zona tratada las primeras horas para evitar una posible inflamación
  • Evitar tocarse, rascarse y lavarse la zona tratada hasta pasadas 12 horas.
  • Evitar la exposición al sol durante los primeros días.
  • Evitar prácticas deportivas y cualquier exposición a posibles golpes en el rostro durante al menos un mes.

¿Cuáles son los resultados de los hilos tensores?

Los resultados de los hilos tensores PDO se ven a las tres semanas del tratamiento, con un efecto de rejuvenecimiento facial natural e inmediato.

Una de las grandes ventajas de este tratamiento de rejuvenecimiento facial es su duración de hasta incluso 2 años, superior a otros tratamientos. En cualquier caso, es recomendable realizar un mantenimiento anual para asegurar la continuidad de los resultados.


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